miércoles, 9 de abril de 2014

EL FANDANGO DE ANIMAS DE ZUJAR en el Programa TAL COMO SOMOS Canal Sur Televisión

Un recuerdo y un homenaje para todos aquellos jóvenes y mayores que sacaron lo mejor de si para interpretar tan magníficamente el cante y el baile del Fandango de Animas.


jueves, 3 de abril de 2014

ENRIQUE GARCÍA HORTAL El Cajero. Escrito por Enrique Ruiz



Amigos/as zujareños/as:
Ya se va acercando lo que cada año estamos esperando:Nuestras Fiestas!!!
A mí no se que me pasa,pero cuando llega tal dia como hoy, no pasan los días pienso y creo que no soy el único.

Este hombre que se ve hace que nos dejo muchos años se llamaba :
ENRIQUE GARCÍA HORTAL fue el primero que salio tocando la caja, por eso le decían EL CAJEROEs mi bisabuelo.

Foto de Enrique Ruiz


A mi de pequeño me contaban mis abuelos que los primeros dineros que pudo ahorrar su padre fue para comprarse una caja y salir tocando una semana antes de las fiestas.Por eso nunca debemos olvidarnos de nuestros antepasados.


Desde aquí felicitar a toda la familia de los cajeros que ya estamos en la sexta generación.
También a los que hoy en día hacen de cajeros que no es nada fácil estar ahí.
Yo lo he vivido y se lo que es, son 10 días muy intensos, nervios,cansancio, etc.

Enrique Ruiz
Enroque Ruiz

Imaginaros por un momento unas fiestas sin esos ruidos de redobles de tambores que tocan día y noche.





Enrique Ruiz
Agradecer a todos los que colaboráis y hacéis posible nuestras fiestas.
Viva la virgen de la Cabeza!!!!

Escrito por Enrique Ruiz, un cajero.
2 de abril de 2014

lunes, 17 de marzo de 2014

MIRADAS A LA ARQUEOLOGÍA DE ZÚJAR por Aurora López Castaño

Lo más antiguo de la arqueología de Zújar.  Una mágica escena con figuras antropomórficas y señales esquemáticas que nos recuerdan al Indalo almeriense.

Pintadas con pigmento rojo y posiblemente con el dedo componen una de las imágenes mas ancestrales de nuestro entorno. 

En un abrigo rocoso del Jabalcón descansan estas figuras mágicas,  llenas de vida que, ancladas  a su pasado, en silencio nos dan un reflejo de la conciencia del hombre prehistórico empeñado en dejar una huella de su paso en este cerro sagrado.

 Indescifrables hoy día, solo podemos dar rienda a la imaginación para comprender estos signos rituales irreconocibles y estáticos que servirían de  magia o creencia para asegurar la fortuna en la caza o  la protección del clan.




Foto de Aurora López Castaño

Instrumento textil que servia de contrapeso de un huso o telar. Este puede pertenecer a época romana por el sitio donde se encontró en Casablanca, donde hay yacimientos romanos y visigodos.




De época medieval probablemente es un brazalete  hecho con la base de una concha marina. 
Foto de Aurora López Castaño


Reloj  solar. Está  tallado y consta de 11 líneas que forman el dibujo de una vieira marina. Justo en la parte inferior se ve el surco donde iría la varilla que proyectaría la sombra y con ella la hora del día. Estaba colocado en la cabecera de una tumba visigoda en Faín aunque es de época romana. En esta  época medieval, se usaban las piezas que encontraban de épocas anteriores y las reutilizaban a su interés dándoles una nueva función como al parecer se le dio en este caso.

 Fotografía de Antonio González
El reloj lo encontré en 2011. Actualmente se encuentra en el Centro de Estudios Arqueológicos de Baza.
 Es curioso que no se haya encontrado ningún otro reloj solar  de estas dimensiones en toda la comarca. Se sorprendieron al verlo. En el museo hay uno pero es inferior al tamaño de una mano.

Debió de formar parte de  importante lugar  allí en Casablanca.  Fue un gran hallazgo!


Por Aurora López Castaño 

viernes, 7 de marzo de 2014

LAVAR EN EL RÍO por Nadia Martinez Requena


Foto cedida por Nadia Martinez Requena
para la historia que le cuenta su madre.

Cuenta que se fue mi madre desde su cueva en las Juntas hasta el río Guadalentin porque las mandaban allí a lavar la ropa.  Llevaban la ropa la losa y el jabón en un macuto o bolsa.

 Como hacia calorcito, después de lavar la ropa...la dejaron orillada en un filo y se metieron a bañarse sin acordarse de la ropa.
 Resulta que asomó la fuerza del río y cuando se dieron cuenta la ropa se había ido junto con la subida del agua....concretamente  se le fueron unos pantalones rosas.

 Mi madre cuando se dio cuenta echó detrás para rescatarlos y casi se ahoga, pero ella cuando volvió a casa toda mojada ...sucia...y llena de barro y la ropa más sucia aún...mi abuela le regaño encima de todo.

Los pantalones en aquellos entonces eran de los caros..y se los había comprado en Granada...de pitillo y modernos...porque eran la moda.

Y ese fue el estreno que le dio mi madre. Ya nos los encontró...se los llevó el río. El piloó donde se fueron los pantalones era de Pepe berzotes .

Nadia Martinez Requena
Marzo 2014

LA NIÑEZ VIVIDA EN LA CALLE por Rosa Maria Rodriguez






No podría escribir un relato de un solo recuerdo de cuando era pequeña, que es lo que quiero contar.

Así que voy a contar un poco las cosas que hacía en mi infancía, las que primero vienen a mi memoria.

Alternaba el juego en la calle con todos los niños del barrio entre pelotas, elásticos y los pocos juguetes que teníamos y compartíamos todos.



Nos dábamos algún baño en las balsas de los vecinos que tenían y cuando no en las acequias que pasaban por la puerta, nunca tuve un bañador así que de chica en bragas.

 Permanece en mi memoria sobre todo, ir con mis amigas a por leche de las vacas de Remedios y más tarde de Enriqueta,cada una con su lechera.

 Daba clases de guitarra y tocaba en una rondalla en navidad. Meriendas de pan con chocolate o mantequilla de tres colores, para después seguir dando clase de baile folclórico con Pepita.

 Pero lo que sin duda más recuerdo es que siempre estaba en la calle, nunca tuve miedo de que algo malo pudiera pasarme: jugaba en la calle, comía en la calle y practicamente me crié en la calle.

Rosa Maria Rodriguez
 Marzo 2014

jueves, 27 de febrero de 2014

BUENAVENTURA DE LA GITANILLA por Mª José López Jiménez

Esta buenaventura me la preparó Dª Ángela de la Torre en el año 1952,  para un teatro que hicimos los niños de la escuela, que entonces estaba en el edificio de la Residencia de Ancianos. La representamos en los  patios que tenía la escuela. Para hacer el escenario se utilizaron puertas y ventanas viejas.  Desde que la aprendí le he tenido en mi memoria.


¡ Esaborío! ¡anda ya!
¡qué perro torzal en un canutero!
¡Torcías te hagas la lengua hasta pa encender las luces
¡Y comió picones te veas que tenga que arrascarte yo!

 Soy errante gitanilla, soy legítima cañí.
 La que to lo adivina y la que da un porvenir.
 Yo digo la buenaventura rebosando cariá
 Como no la dice nadie en toíta la triniá.
 Aquí está la gitanilla. Traigo cestas baratas.
 Las doy a cambio de papas, habas, harina garbanzos habichuelas
 Por toitico las cambio. Hasta por ………
 Hasta por aceite las cambio.
¿Te la digo bigotillo? ¡ Déjame que te la diga!
¡Que luego te golveras con las cosa que te diga….!
¡Jesús con el señorico!

 A ti buen mozo que ties cara de bueno!
Te voy a decir la buena ventura. Ahora que no te pongas serio ¡ eh!
Te voy a decir ca verdad como melones.
Te hablaré de una serrana que por tus huesos se pirra.
y que tie su coloriso de llorar tus picardías.
Te pintaré su retrato que la verás a ella misma
Con ese cuerpo de groria que tie la probesilla.
Más bien plantá que una palma
más colora que una guinda
más hasendosa que un sabao
y como el oro de limpia.

 ¡Anda resalao regístrate esos bolsillos y afloja una perra chica!
¡ Que vas a saber más cosas que el rey de los periodistas!
 ¡Más años que siete loros vas a tener tú de via ¡
 Y si alguna vez te mueres que dios no te lo premita.

 ¡ Anda buen moso ten lástima de estas probes criaturicas
 que tien de pasar hambre terarañas en las tripas!
 ¿Qué no me das na chavea? ¿Qué no me das na?
¡Premita Dios que el pelo te arrastre y no haya barbero que quiera pelarte!
 ¡Como los cantaros te veas con la boca abierta y sin lengua!
 ¡y corgao de un ojo como las sartenes ¡
 ¡y premita Dios que des un tropezón que con la uña del deo gordo te rebanes el pescuezo!

 ¿que no medas naaa que no quies embusterías?
 ¿yo embustera so mal ángel yo embustera guasa viva?
 ¡ Que te mueras ahora mismo si yo te he dicho una mentira.


¡María José López Jiménez

viernes, 14 de febrero de 2014

VIVENCIAS DEL FANDANGO por Dolores Losada


               Esperamos el más mínimo momento para remover sentimientos, volver la vista atrás y poder  expresar todo lo que nos inculcaron y trasmitieron nuestros mayores, con ese amor  tan arraigado por nuestras costumbres y tradiciones, que éstas han ido pasando  de generación en generación.

            Precisamente una de nuestras tradiciones muy apreciada y valorada por todos era el baile de Ánimas (Nuestro Fandango). El cual congregaba a las gentes más sencillas de toda la villa de Zújar. Gente que dentro de su humildad y a pesar de ser tiempos difíciles, reunían ilusiones y alegría para poder animar a todos de la mejor manera que sabían (con su Fandango).




            !Gracias a estas personas que supieron mantener vivo nuestro folklore y posteriormente a Pepita Plancha que los reunió cuando éstos eran ya mayores, para que le trasmitieran sus enseñanzas y así poder ella impartirlas a las nuevas generaciones!

              En el barrio de la Abatel, Dolores la del Loro cedía su cueva con mucho agrado, para que en ella bailaran todos los vecinos (eran verdaderos maestros bailando y cantando el fandango). 

           De ellos, Pepita  fue aprendiendo los bailes y las canciones que después enseñaría a multitud de grupos de baile organizados por ella. 

Foto enviada por Miguel Martinez Navas, aquí aparece entre el resto del grupo tocando

         Entre las personas que se reunían en la cueva podemos mencionar a: 
  • Pepe el Manduco y a  su mujer Rosa
  • Leonor (La Garbosa) madre de Juan Navas (Gurugüi)
  • Pedro Losada Moreno (el Moro) que tocaba la guitarra
  • La pareja formada por Joaquín Guardia (Ropas) y Dolores Losada Moreno, bordaban el fandango, lo desarrollaban a la perfección, era precioso ver con que arte bailaban.
  • Gertrudis García Arredondo también  cantaba y bailaba como nadie.
  • Antonio  (el Añico) padre de Pepe (Palojo) era músico: Más tarde su hijo Pepe (con una voz maravillosa), cantaría en los grupos de bailes regionales que sucesivamente iban surgiendo gracias a Pepita.
  • Manuel Calixto también puso su granito de arena enseñando  a diversos grupos de baile.

Sin duda han quedado muchos por nombrar, a todos nuestro agradecimiento.
Termino con la letra de un fandango que cantaba Gertrudis, decía así:

                                                  “Para hacer un templo,
                               no hace falta material,
                               que con muchos corazones,
                               más bonito está el altar”.


 Escrito por Dolores Losada para Miradas al Ayer de Zújar
                                             Enero 2014


miércoles, 12 de febrero de 2014

RECUPERACIÓN DEL FANDANGO DE ZÚJAR Por Encarna Sánchez Navas

          
A principios de los 60 del siglo pasado (s. xx) apenas quedaban unas pocas personas  que supieran bailar el Fandango en Zújar. Fue entonces cuando un grupo de jóvenes movidos tal vez por el impulso que los Coros y Danzas de la Sección Femenina estaba dando al folklore en España, deciden unirse para aprender los pasos del Fandango de Ánimas, que si bien aún no había desaparecido, estaba en vías de extinción.

Entre aquellos jóvenes que deciden rescatar el fandango del olvido se encontraba, como no podía ser de otra manera, Pepita Plancha  a la cual debemos gran parte del mérito de que actualmente haya un gran número de personas, (entre las cuales me encuentro), que hemos tenido la suerte de aprender y bailar nuestro fandango.
Junto con Pepita, principal impulsora de este grupo, se encontraban:



Lolita Olivares, organizadora de los actos en los que participaba el grupo de baile, como  Presidenta de Acción Católica.
Angelita Canalejo, hija de un guardia civil por entonces destinado en Zújar.
Magdalena y Antonio Arredondo
Hijos de Adelaida (Molineta) y Cayetano.
Pepa Espejo (de la Navarra).
Pepa, (hermana de Clemencia) y otros.
Este grupo nunca hubiera llegado a formarse, a no ser por el trabajo desinteresado de  algunas de las pocas personas, (la mayoría mayores) que  en aquellos años  sabían bailar el Fandango y que se ofrecieron a enseñar los pasos y las canciones a estos jóvenes deseosos de mantener nuestro folklore.

Entre las personas que enseñaban el Fandango se encontraban: Leonor, madre de Juan Navas (Gurugüi), Socorro, Piedad, Gertrudis García Arredondo, Dolores Losada Moreno, Francisca (Pachicha), Raimunda y su madre…

Los ensayos se llevaban a cabo en el barrio de la Abatel en la cueva de Dolores (madre de Ángel el Loro), en las escuelas, y cuando no encontraban otro sitio, ensayaban incluso en la sacristía.

Allí se reunían Pepita, este grupo de mujeres y algunos hombres como Pepe el Manduco (el cual enseñó las canciones antiguas del fandango como “Quédate con Dios devoto”    “Yo vide un cerro Volar”…),  para intentar recuperar esta tradición oral que gracias a estas personas sigue vigente.

Pepe el Manduco además de enseñar las canciones, también colaboraba como músico. Tocaba la guitarra, según Pepita con gran habilidad.

Otros músicos que formaron parte de estos coros y danzas  fueron a la guitarra: Fernando el de  Mª del Mar, Manolito Plancha, Miguel Martínez Navas, Pedro Losada Moreno (el Moro).
Francisco Martínez Navas tocaba el laud y Juanillo el de Mª del Mar tocaba  la bandurria.
El Cojo Zarca y su hijo Antonio (Añico) eran músicos. Más tarde, Pepe (Palojo) hijo de Añico, cantaría en el grupo.

Esta agrupación de baile zujareña, bailaba el fandango (como era costumbre en la época) al finalizar las cosechas, (en las eras), en los San Antonios  (altares que se vestían en las vísperas de S. Antonio y en donde las mozas supuestamente pedían al santo que les saliera novio), cuando pedían para las Ánimas (de ahí su nombre), por Navidad, Fiestas, Feria…

Este grupo  estaba totalmente consolidado, cuando con motivo de una visita del obispo a Baza, Zújar fue invitada para participar en un concurso de bailes regionales que se celebró en el colegio de la Presentación. Como este colegio era femenino no le permitió a Zújar llevar los músicos varones (no olvidemos  que era principios de los 60). Sin embargo cuando los componentes de este  grupo de baile llegaron al colegio, observaron que los Coros y Danzas de la Sección Femenina de Baza sí llevaban sus propios músicos (hombres), por lo que tuvieron que improvisar un ensayo con ellos, para que estos les sirvieran de acompañamiento en sus bailes.

Una anécdota divertida de esta visita (por no tener consecuencias), ocurrió cuando el escenario del Teatro Ideal se vino abajo con el obispo y el grupo de baile de Zújar que en esos momentos se encontraba sobre él, quedando arriba únicamente Pepita Rodríguez (Plancha).
No obstante, a pesar de este incidente, la jornada tuvo gran éxito para Zújar que consiguió el primer premio del concurso.

A raíz de la exitosa actuación  de Zújar, la Sección Femenina  de Baza, con Doña Isabel Portillo como Delegada, vino a nuestro pueblo a aprender  los pasos del fandango (que junto con otros pasos que aprendieron en otros pueblos de la comarca, conformarían su actual fandango) para posteriormente presentarse a un concurso que se llevó a cabo en el Teatro Isabel la Católica de Granada. En este concurso los Coros y Danzas de  Baza, llevando a Pepita como cantaora, fueron presentados con el Fandango de Ánimas de Zújar.

A mediados de los 60 viene a Zújar la Cátedra ambulante de la Sección Femenina (era como una escuela femenina viajera. Sus caravanas se instalaban durante meses en un pueblo  dando clases y recuperando tradiciones y costumbres).
Es a partir de entonces cuando Pepita, Delegada de la Sección Femenina de Zújar, empieza a organizar grupos de baile.
Forma el primer grupo con  niñas de entre 8 y 12 años aproximadamente.
La iniciativa fue acogida con gran ilusión, puesto que era el primer grupo infantil de baile que existía en mucho tiempo. Además, así, nuestro Fandango tenía más perspectivas de continuidad.
Los ensayos se realizaban en el comedor de las escuelas de la Cruz de los Caídos. Recuerdo la habitación llena de gente, músicos, niñas, personas mayores…las niñas estábamos muy ilusionadas y creo que los demás también, porque en el fondo pensábamos que estábamos contribuyendo a mantener viva una tradición nuestra que estaba algo olvidada.
El día previsto para el primer baile era el Domingo de Fiestas después de los Papeles.
Ese día amaneció con buen tiempo, por lo que mucha gente subió al cerro de romería. (A mí esta vez no me importó quedarme porque me hacía mucha ilusión bailar esa tarde).
A medida que avanzaba la mañana, el tiempo fue cambiando, de manera que a eso de las tres de la tarde cuando me disponía a ir a casa de mi compañera de baile Dolores (la Miguela) en donde sus hermanas nos iban a peinar, se desencadenó una fuerte tormenta. Estuvo lloviendo mucho rato, en realidad no recuerdo bien si esa tarde dejó de llover del todo.
Cuando terminaron de peinarnos nos dirigimos hacia la bodega del Realista. Allí estaban las demás compañeras acompañadas con sus madres, vistiéndose con el atuendo del fandango,  a pesar de que las condiciones atmosféricas presagiaban  que  nos íbamos a quedar compuestas y sin baile.
Así fue, eran poco más de las seis de la tarde cuando a través de los cristales de la puerta de la bodega, vimos con tristeza y desilusión pasar la procesión a paso muy rápido debido a la intensa lluvia.
Todo lo que había sido programado para esa tarde  tuvo que ser aplazado. Los bailes fueron pospuestos para el Martes de Fiestas después de la representación del Drama.



Ya en esta ocasión sí pudimos llevar a cabo con gran ilusión y con muchos nervios (por nuestra falta de experiencia) nuestro fandango de Ánimas.
Otra de las ocasiones en que  bailamos, fue en Guadix  en la Plaza de las Palomas con motivo de los actos programados (creo recordar) para la Consagración del obispo Gabino. Tengo un recuerdo bonito, sobre  todo por lo que suponía salir del pueblo en aquella época.
Pepita siguió durante muchos años (de forma totalmente altruista) enseñando el fandango y otros bailes regionales como: Malagueñas, Murcianas, la Reja, el Candil… y por supuesto el Fandango, a niños y jóvenes que bailaban en Zújar a lo largo del año con distintos motivos, así como en otros pueblos cuando surgía la ocasión.
Otra persona que también merece una mención especial en lo que se refiere a la conservación y difusión de nuestro Fandango es Manuel Calixto.
Calixto tenía alrededor de 10 años (finales de los 40) cuando Fino (Gitano de Zújar), le enseñó a bailar el fandango, el cual también contribuyó en aquella época a que nuestro fandango haya llegado hasta nuestros días. Fino además de enseñar a bailar, participaba en el grupo de baile cantando y tocando la guitarra.
Calixto participó en grupos de baile hasta los 20 años, fecha en la que  él y su familia emigraron a Barcelona.
Después de un largo paréntesis de alrededor de cuarenta años, Calixto volvió a Zújar y retomó de nuevo el baile, pero esta vez como maestro, trasmitiendo a  niños y jóvenes lo que sus antecesores le habían enseñado a él, “el Fandango”.
Como podemos observar nuestro Fandango, aunque con altibajos y no exento de dificultades se ha ido manteniendo en el tiempo.
En mi opinión creo que podemos sentirnos orgullosos de todas esas personas que en su momento aportaron su granito de arena, para impedir que nuestro Fandango quedara en el olvido como ocurrió en algunos pueblos y ciudades.
No obstante creo que deberíamos seguir motivando a jóvenes y niños para que sientan la necesidad de conservar y mantener vivas nuestras costumbres y tradiciones,  poniendo en el lugar que se merece a  nuestro folklore.

Encarna Sánchez Navas
Zújar, Febrero 2014